La Tomatina es el 28 de agosto de 2019
La Tomatina es una fiesta que se celebra en el municipio valenciano de Buñol (España). Se celebra siempre el último miércoles del mes de agosto, dentro de la semana de fiestas de Buñol y consiste en que los participantes se arrojan tomates los unos a los otros.
Historia:
Existen varias interpretaciones sobre el origen de esta fiesta popular. Según algunos historiadores, su origen se debe a una broma. Un hombre estaba en la plaza del pueblo cantando y tocando música, cuando un grupo de jóvenes que lo escuchaban empezaron a lanzarle tomates que sacaron de un puesto de frutas y verduras de la plaza, debido a que el hombre cantaba muy bien. Todo el mundo que había en la plaza decidió unirse y terminó en una batalla de tomates.
En Tarazona (Zaragoza) se cuenta que la Tomatina de Buñol fue realmente impulsada por “El Deivi”, personaje turiasonense y gran profesional del Cipotegato. En Tarazona, desde tiempos inmemoriales se celebra todos los 27 de agosto el Cipotegato, también conocido como Tomatada, fiesta donde todo el pueblo se encuentra en batalla campal con tomates en la hermosa plaza del Ayuntamiento, pero con unos objetivos y tradiciones diferentes. Se cuenta, que fue “El Deivi” en uno de sus viajes por las festividades españolas quien sugirió hacer una batalla campal de tomates mientras disfrutaba las fiestas de Buñol. Corría el año 1949 y el pueblo, encantado con las astucias del personaje turiasonense, recibió de buen agrado la propuesta. Tanto se repitió año a año, que llegó a los tiempos actuales, ganando en fama a la tomatada original de Tarazona. En repetidas ocasiones se ha propuesto el nombramiento de una calle en honor al Deivi e incluso el levantamiento de alguna estatua en la propia plaza en alusión al conocido fundador. Por no estar demostrada la veracidad de la historia, nunca ha llegado a llevarse a cabo la acción, existiendo opiniones contrariadas en el pueblo de Buñol.
Sin embargo, la versión más fiable e histórica dice que todo comenzó en 1945. La plaza de la ciudad (donde la “Tomatina” se celebra tradicionalmente en la actualidad) estaba llena de jóvenes para ser testigos de la fiesta tradicional de “Gigantes y Cabezudos” (un desfile de figuras gigantes de carnaval con cabezas grotescas). Algunos jóvenes decidieron unirse a la comitiva del desfile porque querían participar. Este movimiento provocó el rechazo por parte de la comitiva, la cual comenzó un forcejeo donde empujaron a los que llevaban los disfraces gigantes. Uno de los participantes cayó y cuando se levantó empezó a pelear con quien estaba cerca de él y empezó una pelea. Por casualidad, allí había un puesto de verduras con cajas abiertas que mostraban los productos en venta.
El año siguiente, al llegar el mismo miércoles de agosto, se repitió el mismo escenario con la diferencia de que los manifestantes llevaron los tomates desde sus casas y, una vez más, la batalla fue detenida por la policía local. En los años sucesivos, las autoridades prohibieron la celebración, pero esta fiesta se ha seguido celebrando cada año desde entonces de una forma u otra, gracias a la voluntad de los vecinos de hacerla perdurar. En el año 1957, dado que la “tomatina” no se podía realizar, algunos jóvenes planearon celebrar el “entierro del tomate”, con cantantes, músicos, y comedias. Una manifestación curiosa en la que el reclamo principal fue un ataúd con un gran tomate dentro, seguido por una banda que tocaba las marchas fúnebres. Ese episodio hizo reflexionar a las autoridades, que finalmente en 1959 la volvieron a autorizar, bajo ciertas reglas y condiciones. Entre los cambios apareció el “palo jabón”, cucaña que se celebra una hora antes del comienzo de la tomatina, así como por ejemplo delimitar la duración de la batalla mediante petardos, que anunciarán el inicio y el final de la fiesta.
Otro momento importante en la historia de esta fiesta es 1975. Fue a partir de este año que “Los Clavarios de San Luis Bertrán” (el ejército de San Luis Bertrán, el patrón de la localidad de Buñol) organizaron toda la fiesta y se encargaron de aportar los tomates que previamente habían sido traídos por la gente local. Poco después, en 1980, el Ayuntamiento tomó la responsabilidad de organizar la fiesta.
La fiesta comenzó a ser popular en el resto de España gracias al reportaje de Javier Basilio, emitido en el programa de Televisión Española Informe semanal en 1983. Desde entonces, año a año fue creciendo el número de participantes y el entusiasmo por La Tomatina. El éxito llevó a que La Tomatina de Buñol fuera declarada en 2002 Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría General de Turismo.
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The “La Tomatina” festival falls on August 28, 2019.
La Tomatina (Spanish pronunciation: [la tomaˈtina]) is a festival that is held in the Valencian town of Buñol, in the East of Spain 30 kilometres (19 mi) from the Mediterranean, in which participants throw tomatoes and get involved in a tomato fight purely for entertainment purposes. Since 1945 it has been held on the last Wednesday of August, during a week of festivities in Buñol.
History:
It started the last Wednesday of August in 1945 when some young people spent the time in the town square to attend the Giants and Big-Heads figures parade. The young boys decided to take part in a parade with musicians, Giants and Big-Heads figures. The energy of jovialities caused one participant’s big head to fall off. The participant flew into a fit of rage, began hitting everything in his path. There was a market stall of vegetable that fell victim to the fury of the crowd. People started to pelt each other with tomatoes until the local forces ended that fruit battle.
The following year, some young people engaged in a pre-planned quarrel and brought their own tomatoes from home. Although the police broke it up, this began the yearly tradition. In the following years, the young boys’ example had unwittingly made history.
La Tomatina was banned in the early 50s, however this did not stop the participants who were arrested. But the people protested the prohibition and the festivity was again allowed with more participants and increased passions. The festivity was again cancelled till 1957 when, as a sign of protest, the tomato burial was held. It was a demonstration in which the residents carried a coffin with a huge tomato inside. The parade was accompanied by a music band which played funeral marches. The protest was successful. La Tomatina Festival was finally permitted and became an official festival.
As a result of the report of Javier Basilio, a broadcaster from the Spanish television program called Informe Semanal, the festivity started to be known throughout the rest of Spain. Since then, the number of participants increased year after year as well as the excitement about La Tomatina Festival. In 2002, La Tomatina of Buñol was declared Festivity of International Tourist Interest by the Secretary Department of Tourism due to its success.[1]
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